"A lo hecho, pecho"
La idea central es que si la situación es irremediable, nada se puede cambiar y sólo queda tener fortaleza y valor para afrontarla. De igual modo, el refrán se aplica en especial cuando hemos cometido un error o nos sobreviene algo no deseado pero, en esos casos, de nada sirve lamentarse, sino reaccionar.