A amor mal correspondido, ausencia y olvido
La enseñanza es que se recomienda olvidar los amores que, por no tener correspondencia, no pueden conducir a nada.
La enseñanza es que se recomienda olvidar los amores que, por no tener correspondencia, no pueden conducir a nada.
El mensaje es que el refrán, de estructura plurimembre, contiene dos mensajes sentenciosos: por un lado, hay que aceptar las equivocaciones y asumirlas con fortaleza de ánimo; por otro, se recomienda preguntar y buscar consejo antes de tomar una decisión irremediable.
La idea central es que si la situación es irremediable, nada se puede cambiar y sólo queda tener fortaleza y valor para afrontarla. De igual modo, el refrán se aplica en especial cuando hemos cometido un error o nos sobreviene algo no deseado pero, en esos casos, de nada sirve lamentarse, sino reaccionar.
La lección que aporta es que la muerte o la ausencia de una persona pueden enfriar la amistad, hasta el punto de olvidar lo que su vínculo obligaba.
El mensaje es que indica la prontitud con que se ocupan los puestos vacantes o, en general, a la rapidez con la que se suceden los cambios. Asimismo, se emplea con frecuencia para afirmar que nadie es imprescindible y que se olvida pronto, ya sea en el trabajo o en el amor.
La enseñanza es que la imagen de la fuerza del agua a su paso por el lugar adecuado para ser utilizada representa la oportunidad que se escapa. Además, de nada sirve pasar el tiempo lamentando no haber aprovechado una oportunidad que ya no está a nuestro alcance. Asimismo, además de dedicarse como consejo para dejar de lamentarse por una contrariedad o para olvidar alguna ofensa, se puede emplear en ocasiones a modo de resignación.
El refrán transmite que quien es bueno en su oficio sabe el instrumento que debe utilizar y nunca olvida nada.
Se entiende que las personas mayores están acostumbradas a un clima, a su casa y a sus hábitos, por lo que llevarlos a otro lugar les afecta bastante, incluso a veces puede costarles la vida.
El mensaje es que quien no está familiarizado a refinamientos ni lujos no sabe apreciarlos e, incluso, llegan a molestarle los detalles más insignificantes. En consecuencia, en un sentido más amplio, el refrán alude a la repugnancia y dificultad de quien no está acostumbrado a algunas cosas ni enseñado para hacerlo y se queja por ello.
La lección que aporta es que se cree que el simple cambio de año conlleva mejores expectativas. De igual modo, se dice también al comenzar el año para manifestar el propósito -no siempre mantenido- de cambiar de costumbres o de otras cosas, tras hacer balance del anterior. Por otra parte, asimismo se dice como fórmula de saludo para manifiesta el deseo de que el cambio de año traiga mejores expectativas.
El refrán transmite que la afición al vino es difícil de perder y muy inconveniente para la salud, el bolsillo, el trabajo y la vida familiar. Asimismo, muestra escepticismo ante la posibilidad de recuperación, y sirve de advertencia a la mujer para que no tome marido con tan perniciosa costumbre. También, en sentido general, alude a la gran dificultad que supone dejar los malos hábitos.
La idea central es que algo persiste de un enfado o de un afecto del pasado, especialmente si es agradable. Asimismo, el refrán también da a entender que, aunque se haga de forma oculta las obras ilícitas, siempre queda algún rastro que las descubre.
El mensaje es que el ser humano no siempre sabe discernir confome a la razón y por esa causa no aprende de la experiencia y vuelve a equivocarse en una situación semejante.
El refrán transmite que es fácil descubrir al que miente, pues es fácil que incurra en contradicciones.
Se entiende que conviene adaptarse a los usos y costumbres del lugar donde uno viva o adonde uno vaya.
Se entiende que como el olvido invade paulatinemente el recuerdo de los muertos, la envidia sólo alcanza a los vivos.
La lección que aporta es que lo que se admite habitualmente llega a adquirir fuerza jurídica. En consecuencia, algunos, por su propia conveniencia, se aferran a lo que es costumbre, sin analizar si es justo o legítimo.
Este dicho viene a decir que para no olvidar una enseñanza, resulta indispensable haberla entendido bien. Por otra parte, se aconseja haber aprendido bien lo que se estudie antes de acostarse, en lugar de dejarlo pendiente para más tarde.
Este dicho viene a decir que en lo que se refiere a las costumbres, hacen más las compañías que el linaje y la crianza.
El mensaje es que quien ha realizado una actividad será capaz de repetirla muchas veces. En consecuencia, habitualmente, se aplica en un sentido negativo.
El mensaje es que quien sabe realizar bien una actividad o una labor, será capaz de repetirla muchas veces. También, se puede aplicar en un sentido peyorativo.
La idea central es que recuerda a la persona olvidadiza lo que debe hacer para subsanar su falta de memoria. Asimismo, en sentido más amplio, se aconseja tratar de subsanar los defectos que uno tiene.
Este dicho viene a decir que adondequiera que vaya, cada uno lleva sus costumbres, su carácter y muy difícilmente las cambiará. En consecuencia, el cambio de lugar no trae la mejora de naturaleza y conducta.
La idea central es que alude a la facilidad con que repite sus acciones el malvado.
El mensaje es que el refrán apunta la saludable necesidad de realizar cambios, habitualmente radicales, en el comportamiento, la imagen de uno, en el trabajo, en definitiva en el contexto profesional o personal.