"Borracho, no tiene cura"
El refrán transmite que la afición al vino es difícil de perder y muy inconveniente para la salud, el bolsillo, el trabajo y la vida familiar. Asimismo, muestra escepticismo ante la posibilidad de recuperación, y sirve de advertencia a la mujer para que no tome marido con tan perniciosa costumbre. También, en sentido general, alude a la gran dificultad que supone dejar los malos hábitos.