"Si quieres aprender a orar, entra en la mar"

La enseñanza es que los peligros del mar son tan numerosos que pueden suponer poner en riesgo la vida, por lo que resulta habitual encomendarse a Dios en más de una ocasión. Por otra parte, en sentido más genérico, recuerda que se suele rezar espontáneamente en los momentos de gran peligro.

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