El mensaje es que resulta difícil deshacerse de la fama de mentiroso, una vez adquirida.
"La mentira presto es vencida"
"A luengas vías, luengas mentiras"
"El mentiroso ha de ser memorioso"
"Hombre lisonjero, falso y embustero"
"Quien de lejanas tierras viene miente como quiere"