La lección que aporta es que habitualmente, uno recibe o experimenta el mismo daño que hizo a otro.
"A los amigos, hay que cuidarlos"
"Hoy por ti, mañana por mí"
"Con la medida con que midáis, seréis medidos"
"Como canta el abad responde el monacillo"
"Manitas que no dais, ¿qué esperáis?"