"Antes de hacer nada, consúltalo con la almohada"

El mensaje es que no es aconsejable tomar decisiones precipitadas, por lo que -al menos- resulta recomendable esperar al día siguiente antes de tomar una determinación, pues el descanso que proporciona el sueño otorga más clarividencia a la mente. Por otra parte, también es una manera de concederse un tiempo para meditar sobre lo que conviene hacer.

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