La idea central es que no es bueno el apresuramiento, pues con frecuencia malogra lo que pretendemos.
"A camino largo, paso corto"
"Paso a paso se va lejos"
"Quien caminando lleva priesa, en camino llano tropieza"
"Vísteme despacio, que tengo prisa"
"No hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado"