El refrán transmite que no se debe alterar el orden lógico, pues con ello nada se consigue.
"No hay que mezclar churras con merinas"
"Consejos vendo y para mí no tengo"
"Pues ara el rocín, ensillemos al buey"
"Bien está cada piedra en su agujero"
"Cada cosa en su sitio, y un sitio para cada cosa"