El mensaje es que el refrán apunta a que uno es lo que come. Por otra parte, suele emplearse irónicamente.
"El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino"
"Después de la leche, nada eches"
"El enamorado y el pez, frescos han de ser"
"Formajo, pero y pan, pasto de villán"
"Del mar, el mero; de la tierra, el cordero"